La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, está preparando un plan para tomar el control de la junta directiva de Citgo Petroleum, la filial refinadora con sede en Estados Unidos, según personas cercanas al asunto.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos del nuevo gobierno venezolano por reafirmar su autoridad sobre activos estratégicos en el extranjero, especialmente Citgo, considerada la posesión más importante del país fuera de su territorio.
Sin embargo, cualquier cambio en la dirección de Citgo requeriría la aprobación del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, debido a las sanciones y restricciones legales vigentes. Actualmente, la empresa está protegida de acreedores mientras continúa un complejo proceso judicial en Delaware relacionado con deudas de Venezuela.
Las fuentes indicaron que el equipo de Rodríguez evalúa reemplazar a la actual junta directiva por personas alineadas con su administración. Este movimiento ocurre en medio de la incertidumbre sobre el futuro de Citgo, cuyo control ha estado en disputa por años debido a demandas de acreedores internacionales.
Citgo, con sede en Houston, es una de las refinerías más importantes en Estados Unidos y ha sido clave en la relación energética entre Washington y Caracas.
El intento de reorganizar su junta se produce mientras el gobierno estadounidense mantiene influencia decisiva sobre el destino de la empresa, incluyendo la aprobación de cualquier cambio estructural o de propiedad.
Además, el proceso de subasta de la matriz de Citgo (PDV Holding), ordenado por un tribunal estadounidense para pagar deudas multimillonarias, sigue sin resolverse completamente, lo que añade más incertidumbre sobre quién controlará finalmente la compañía.
Hasta ahora, ni el Departamento del Tesoro ni Citgo han hecho comentarios oficiales sobre estos planes.
Reuters
