Las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) culminaron esta semana con el anuncio de la normalización de las relaciones con la Venezuela de Delcy Rodríguez y el fin de las sanciones al Banco Central de Venezuela, algo que podría permitir a Caracas el acceso a miles de millones y gestionar en el sistema financiero global por primera vez desde 2019.
Según confirmó a EFE el FMI, «Venezuela ahora tendrá acceso a sus Derechos Especiales de Giro (DEG), que son activos de reserva internacionales. La posición de tramo de reserva de Venezuela y sus tenencias de DEG en el FMI ascienden a aproximadamente 4.900 millones de dólares».
Los derechos especiales de giro pueden intercambiarse voluntariamente por monedas con otros países miembros del FMI y utilizarse en diversas operaciones financieras, incluidas transacciones con el propio Fondo, según explicaron.
Venezuela es miembro de la institución multilateral desde 1946, pero sus relaciones con el FMI fueron suspendidas en marzo de 2019, cuando el organismo decidió pausar sus contactos «debido a cuestiones de reconocimiento del Gobierno» venezolano, lo que, sumado a la batería de sanciones internacionales contra el gobierno de Nicolás Maduro, obligó a Caracas a aumentar el financiamiento proveniente de China y Rusia.
Con la detención en enero de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y la llegada al poder en Miraflores de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, las relaciones con Washington han mejorado progresivamente con reformas para favorecer la venta de recursos a Estados Unidos, la reapertura de embajadas y ahora con el reingreso del país suramericano en el sistema financiero diseñado por Washington en Bretton Woods.
Esta misma semana, el Departamento del Tesoro relajó las sanciones al Banco Central de Venezuela (BCV), implementadas hace siete años, con lo que Venezuela puede ahora acceder a dólares y a los mercados financieros mundiales y flujos de capital esenciales para financiar deudas o gestionar los ingresos de la producción petrolera.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este viernes que su país no tiene previsto un programa de endeudamiento tras reanudar las relaciones con el FMI. «No tenemos previsto ningún programa de endeudamiento (…). La recuperación de nuestra representación ante este organismo internacional es muy importante, es una gran noticia para Venezuela», afirmó la mandataria.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, aseguró este viernes que el organismo actuará «con gran celeridad» para poder dar acceso en el futuro a Venezuela a instrumentos de financiación, un día después de anunciar que ambas partes reanudan unas relaciones que se interrumpieron hace siete años.
La directora gerente destacó que, por una parte, las autoridades venezolanas ya comenzaron a proporcionar información macroeconómica y «han entablado un diálogo constructivo, demostrando así su buena fe».
Georgieva subrayó el mal estado de la economía del país caribeño y el hecho de que esos estragos hayan forzado a ocho millones de venezolanos a emigrar.
«Muy probablemente, tendremos que implementar un programa de apoyo financiero para Venezuela, siempre que podamos ponernos de acuerdo sobre el camino a seguir», aseveró la directora gerente de cara al futuro.
Por su parte, Nigel Clark, director del departamento para las Américas del FMI, aseguró que el organismo ya cuenta «con un equipo asignado a Venezuela, un equipo que ha estado operativo desde hace algún tiempo», y afirmó que se ha mantenido un diálogo técnico -aunque virtual- con el Ministerio de Finanzas, las agencias de estadística y el Banco Central de Venezuela.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, aplaudió este viernes el restablecimiento de relaciones entre Venezuela y el FMI como un avance significativo hacia la mejoría económica del país suramericano, al que Washington seguirá apoyando en su recuperación.
El funcionario insistió en que el reconocimiento de Washington al Gobierno interino de Delcy Rodríguez «ha allanado el camino para que el FMI retome su colaboración» con Caracas.
También agregó que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, cumplió «con rapidez» la promesa «de ayudar a estabilizar y restaurar la economía de Venezuela».
Los analistas estiman que Venezuela tiene unos 60.000 millones de dólares en bonos y obligaciones del PDVSA en mora desde 2017, una cifra aún mayor si se suman los intereses vencidos y que tienen a grandes acreedores a la espera de una masiva reestructuración de deuda.
EFE
