Estados Unidos reforzó este domingo su despliegue en Venezuela para apoyar las labores de respuesta a los terremotos que sacudieron el país caribeño, con el envío de más de 200 efectivos militares, helicópteros y aviones.
El Comando Sur de EE.UU. (Southcom, en inglés), informó en un comunicado que entre los efectivos desplegados figuran cerca de 100 integrantes de la fuerza aérea, especializados en gestión de aeródromos, para ayudar al Gobierno venezolano a ampliar de forma segura la llegada y salida de vuelos del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, la principal terminal aérea que sirve a Caracas, que sufrió fuertes daños tras los terremotos y está operando de manera parcial.
En las próximas 24 horas también llegarán unos 130 marines al puerto de La Guaira, que quedó fuera de servicio.
En coordinación con las autoridades venezolanas, los militares estadounidenses trabajarán para «reabrir la terminal portuaria» y facilitar la llegada por mar de ayuda humanitaria y equipos a las zonas más afectadas, según el comunicado.
A su vez, varios helicópteros militares de EE.UU. trasladaron ya personal del Departamento de Estado para dirigir la misión de ayuda de Washington al desastre.
Southcom indicó además que la Fuerza Espacial de EE.UU. está proporcionando imágenes satelitales a las comunidades afectadas y de la infraestructura dañada para ayudar a los equipos de rescate para «evaluar dónde se necesita con mayor urgencia la asistencia».
Venezuela ha recibido a más de 1.600 rescatistas para atender a las víctimas de los terremotos, según informó este sábado el viceministro venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, indicó el viernes que el Gobierno de su país prometió destinar 150 millones de dólares en ayuda humanitaria a Venezuela.
En concreto, 100 millones de dólares para la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela y 50 millones destinados a organizaciones que operan sobre el terreno.
Washington también envió ya equipo militar y dos brigadas de búsqueda y rescate de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax (Virginia) y de Los Ángeles (California), que trabajan en la búsqueda y rescate de sobrevivientes.
Los dos sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, que tuvieron lugar el pasado miércoles, dejan hasta ahora 1.450 fallecidos, 3.150 heridos y 12.721 familias afectadas.
EFE
