Operarios de maquinaria se encuentran este lunes en zonas de desastre del estado costero de La Guaira, en Venezuela, dispuestos a ayudar en las labores de rescate tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado miércoles, pero denuncian que no hay suficientes máquinas pesadas para llevar a cabo los trabajos de remoción de escombros.
Desde la tragedia, cientos de personas con capacidad operativa para ayudar en las labores de rescate se han trasladado desde distintos estados del país para ayudar a salvar vidas de entre los escombros y en la localidad de Tanagurena un grupo de operarios de maquinaria pesada llegó desde Lara (oeste), tras escuchar denuncias de que hacían falta personas cualificadas para conducir excavadoras.
«Ando en una comisión de 12 operadores de parte de la alcaldía Andrés Eloy Blanco (del estado Lara), en vista de que nos dijeron que la necesidad que había era de operadores de maquinaria pesada, pero al llegar aquí nos dimos cuenta que todo lo contrario, pues no hay maquinaria pesada», indicó a EFE el operario Leonardo Malvasida.
Hay «cantidades de operadores, pero no hay maquinaria pesada y las que hay son privadas, no permiten que las mueva cualquier operador y algunas están accidentadas por alguna que otra cosita, otras por falta de gasoil», continuó el operario que llegó con la comisión a las 01:00 hora local de este lunes (05:00 GMT).
Las víctimas de los terremotos han denunciado que la maquinaria ha tardado en llegar a las zonas afectadas; incluso la tarde del viernes empezaron a verse en algunas zonas y con mayor presencia el sábado.
El grupo de operarios en esta zona aseguró que ha solicitó a las autoridades que envíen las máquinas, pero no han respondido a la solicitud.
«Solo nos han dicho que esperemos a que ellos -otros operadores- desocupen en los edificios donde están trabajando y ellos colaboran de nuevo con los otros edificios donde no tienen alguna máquina», señaló.
Trabajar «con las uñas»
Por su parte, Josely Zorrilla, habitante de Tanaguarena, denunció que han trabajado «con las uñas» para poder encontrar a sus familiares que quedaron atrapados en los edificios tras el terremoto.
Zorrilla dijo a EFE que ya ha encontrado a su madre y su sobrina «totalmente calcinadas» y que una funeraria de La Guaira le está cobrando 600 dólares para poder cremarlas, mientras sigue en la búsqueda de su padre y el novio de su sobrina.
«Hay 1.500 trabas, un general por allá tiene cuatro maquinarias y nos dijo que no tenía autorización, que si queríamos que llamáramos a Delcy Rodríguez, burlándose de nosotros», denunció.
Sostuvo que han recibido apoyo de equipos de rescate franceses y mexicanos, pero se han quedado cortos para seguir buscando personas en la zona. Y afirmó: «es desesperante».
El doble terremoto del miércoles es el más letal que ha vivido Venezuela en el último siglo, tras superar el millar muertos. Cincuenta y nueve años antes, en julio de 1967, se produjo en las proximidades de Caracas un seísmo en el que murieron 245 personas, miles sufrieron heridas y los daños materiales fueron muy cuantiosos.
Los terremotos de hace cinco días que afectaron Caracas y seis estados del norte del país han dejado, hasta el domingo, un total de 1.450 fallecidos, de acuerdo al último balance del presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez.
El domingo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la creación inmediata de una comisión para inspeccionar las viviendas afectadas por el doble seísmo y extendió por una semana la suspensión de clases.
Los rescatistas internacionales y nacionales siguen en el operativo de búsqueda de supervivientes entre los escombros, mientras algunos residentes de La Guaira denuncian el retraso en la llegada de ayuda a sus barrios.
EFE
